El mundo espiritual de las piedras

La Real Casa de Moneda acoge hasta el 9 de enero la exposición ‘Lo que dicen las piedras’, con la que la artista Nu Díaz busca devolver al ser humano a la naturaleza para que aprenda de ella lo que parece haber olvidado.

“Es frío como una piedra”. “Es duro como una piedra”. Hay un sinfín de refranes que aluden a este material natural. No es partidaria de ellos. Hacen referencia a “aspectos despectivos” de una materia que cree que aún es desconocida para buena parte de la población. “Se ha de profundizar en ellas”, sostiene. Para la artista Nu Díaz, las piedras son una forma de observar en silencio la historia. No es para menos: “Están integradas en todos los reinos”, afirma. Sin ellas, sería difícil la existencia humana. Es por ello por lo que garantiza que, a pesar de que son seres inertes, son también espirituales. Y se comunican con la sociedad.

La Real Casa de Moneda dará cobijo a ‘Lo que dicen las piedras’ hasta el próximo 9 de enero. La exposición de Díaz supone una escucha constante a la naturaleza. Solo este silencio creativo, “permite recibir otros lenguajes”.

“Las piedras son el primer reino que está en la tierra”, manifiesta. Han sido testigo de todo lo que ha ocurrido en ella desde su inicio. Cuentan la historia: “Hablan constantemente”. Ya lo dice el título de su muestra. Díaz opina que las piedras establecen su particular diálogo. Su obra persigue un claro objetivo: “Que la gente vuelva a la naturaleza para aprender de ella lo que ha olvidado”, explica.

Ya de pequeña, su familia sospechaba que “había algo rarito”. Lo cierto es que iba dándole pistas de cuál sería la pasión que reinaría en su vida. Pintaba las paredes de su casa. Las muñecas. Y todo lo que se encontraba a su paso.

Cuando tuvo la oportunidad, orientó su formación hacia el arte. Estudió la carrera de Danza y de Bellas Artes. Todo lo relacionado con esta disciplina siempre ha llamado su atención. En ocasiones, trataba de “escapar” de este universo. Pero seguía persiguiéndole. Hace tiempo que son uno.

Se autodefine como una persona “inquieta”. Tiene un profundo interés por lo que pasará en el futuro. Estuvo cerca de 20 años sumergida en el mundo digital. Dirigió una exposición sobre las nuevas tecnologías. Así cerró este capítulo de su vida. Fue entonces cuando se adentró en la naturaleza. Lo hizo con más conciencia, pues nunca se había alejado de ella.

Durante el confinamiento, se dedicó en cuerpo y alma a las piedras. Solo estaban ellas. El silencio de ese momento permitió que surgiera su actual exposición. Aunque su verdadero origen se remonta años atrás. Díaz nació en un pequeño pueblo de León repleto de piedras y de montaña. Desde pequeña, ha estado sumergida en el medio natural. “A veces no eres consciente de esa influencia hasta que aparece de nuevo en primer plano en tu vida”, expone. Se dio cuenta de que el mundo de los minerales le hace sentirse ella misma.

Sus padres le empujaron a perseguir su sueño: introducirse por completo en las artes. Hace tiempo que lo ha logrado: se le considera una artista multidisciplinar. Para Díaz, “cada exposición es un reto”. No le gusta pensar que el arte se reduce a un solo formato. Prefiere innovar y abordar lo que aparece ante ella. Explorar. Encontrar las raíces. Relacionar lo que ocurre. Así genera un tipo de lenguaje.

Antes de empezar su última exposición, nunca había profundizado tanto en las piedras. Tenía devoción por los minerales. Sobre todo por los cristales. Por ello, no duda en cuál es el consejo que debe dar a quienes ven su exposición: no es necesario comprar cristales. “Cualquier piedra que cojan en el camino es la que necesitan, la que les va a proteger y a inspirar”, espeta. Su casa. Su estudio. Todo está lleno de piedras. Las recoge de cualquier lugar. Confía en que hay una atracción entre el mundo mineral y las personas. Y Díaz bien lo sabe.

Noticia publicada en www.eladelantadodesegovia.com el 29 de octubre de 2021.