Jornada de Puertas Abiertas Jardín del Rey

Al entrar en el Jardín de la Real Casa de Moneda de Segovia los visitantes verán el color verde que predomina. Desde arriba de la escalera de acceso será difícil que aprecien el conjunto porque el dosel de la pérgola, cubierto con las hojas de parra, solo permitirá una vista parcial. Será ya abajo, al pie del jabre del paseo, cuando podrán ver casi todos los elementos de esta parte de la antigua Ceca. Pero para eso falta tiempo, quizá dos o tres años porque las vides crecen unos ochenta centímetros cada temporada, y hasta entonces las visitas tendrán una panorámica más o menos despejada. La entrada del público al recinto, en cambio, será realidad el 17 de mayo.

El Ayuntamiento de Segovia finaliza los trabajos para la recuperación del jardín de la Casa de Moneda. La Casa de la Moneda no sólo es un extraordinario edificio de arquitectura industrial que milagrosamente ha llegado hasta nuestros días, sino que además conserva la pequeña joyita de su jardín íntimo concebido para el disfrute personal de Felipe II. El jardín se encuentra en el extremo oeste del conjunto de la ceca segoviana y continúa siendo un jardín secreto, de espacios recoletos, dirigido a los cinco sentidos, dentro de la más pura tradición renacentista.

Por otro lado, en la línea de lo señalado en el “Plan para el estudio, conservación y fomento de la biodiversidad en el municipio de Segovia”, pretende recuperar y potenciar la importancia que para la biodiversidad tienen los espacios libres vegetados. Este aspecto cobra aún mayor relevancia por el privilegio que supone la preservación de un jardín histórico enclavado en el cinturón verde de la ciudad.

Será un jardín de cuatro estaciones. Estará abierto al público y las visitas serán libres durante un mes de puertas abiertas. Será un complemento de la visita al Museo y el complejo de la antigua Ceca.

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El proceso para recuperar el jardín de la Real Casa de Moneda ha sido largo. Durante las obras de rehabilitación de todo el inmueble de la Ceca el espacio fue utilizado para depositar todo tipo de materiales y restos de obra, y eso acrecentó el deterioro progresivo que fue acumulando durante décadas.

De hecho, el proyecto para recuperarlo es independiente; pensado y diseñado en 2011, lo redactaron los técnicos de las concejalías de Medio Ambiente y Patrimonio con la colaboración de especialistas en arqueología y jardines históricos, y la Comisión Territorial de Patrimonio Histórico de la Junta de Castilla y León lo autorizó en enero de 2012. Antes, en abril de 2009, finalizó el estudio histórico y arqueológico del recinto que determinó el proyecto, para el que la comisión territorial prescribió que debía mantenerse la circulación y traza original del jardín, la reposición de los pavimentos originales de guijarros en los pasillos, restauración de muros laterales y pérgolas de parra del cenador, y restitución del pabellón del pescador, entre otras recomendaciones.

Es lo que han hecho los técnicos municipales en las obras que comenzaron en septiembre de 2014 y que ha dirigido el arquitecto técnico de la Concejalía de Patrimonio, Eduardo Sánchez. El presupuesto inicial, de 277.000 euros IVA incluido, no ha llegado a gastarse porque el empleo en el jardín de los alumnos trabajadores de la Escuela Taller y los talleres de oficios han abaratado el coste final.  La utilización de materiales de cantería que estaban en los depósitos municipales también ha reducido los costes.

Fuentes e instalaciones

«Los tres primeros meses los empleamos en sacar trastos y materiales, y luego hemos tratado y conseguido mantener la traza original; hemos restaurado y recuperado muros y otros los hemos tenido que hacer nuevos, pero incluso los que mejor estaban, los del umbráculo, ha habido que arrancarlos y empezar de cero», explica Sánchez. Después comenzaron las instalaciones: saneamientos, riego, instalación eléctrica, el agua para las fuentes y las plantaciones en todo el espacio, que tiene una superficie de 1.400 metros cuadrados.

«Fuentes tenemos tres, una que hemos hecho nueva y que llamamos de los tres caños, donde estaba el estanque con el que se regaba todo el jardín y la huerta; la fuente del umbráculo y un piloncito que hemos encontrado detrás de la palmera», comenta el técnico. También hay una pequeña fuente para beber al lado de la escalera de entrada.

A partir de ahí se ha desarrollado otra parte importante del cuidado proyecto, la recuperación del Pabellón de Pesca y de las pinturas murales del interior. «Sabemos que se hicieron para la visita de Isabel II a mediados del siglo XIX y a medida que trabajábamos hemos visto que había más de lo que pensábamos; por ejemplo, lo que creíamos que era una corona al final ha resultado ser un cesto de frutas». Es una decoración que incluye pájaros y filigranas y que, tras la restauración, adorna las esquinas y parte de las paredes del pabellón.

Sánchez está especialmente orgulloso del resultado final de los muretes y de las escaleras que conectan las terrazas, para cuya reconstrucción ha utilizado las piedras originales y otras similares (que ya han adquirido el verdín que les da una apariencia antigua), y sobre todo del pavimento emborrillado, de pequeños guijarros, del cenador. En los pasillos se compacta el jabre que cubre todas las zonas de paso.

Se han realizado seis u ocho bancos de granito; proceden del depósito municipal del Peñigoso y es posible que estuvieran antes en Santa Eulalia. Como indica Claudia de Santos, se han buscado «elementos con personalidad histórica suficiente para que puedan ser reproducidos en este otro espacio histórico».

Entre las últimas tareas estuvieron las de cerrajería, para rematar las pérgolas y el umbráculo; poner en la puerta de entrada «algún elemento que recordará la actividad industrial que tuvo la Ceca como fábrica de harinas y una magnífica veleta, de la que no sabemos el origen, que es de grandes dimensiones y que hemos ‘utilizado’ como elemento decorativo», destaca De Santos.

Entre otras instalaciones  están las de iluminación, con un diseño para que la luz del recinto sea rasante, como en el conjunto de la Casa de la Moneda, y elementos en los pasamanos de las barandillas. Y también los equipos de videovigilancia porque, destaca la concejala, «el jardín y el proyecto son preciosistas y su mantenimiento requiere un cuidado especial y un control de las visitas».

Las obras se han llevado a cabo con personal propio del Ayuntamiento contratado al efecto gracias a la subvención concedida por el Servicio Público de Empleo de Castilla y León dentro del programa de contratación temporal de trabajadores desempleados para realizar obras y servicios de interés general.